LA CONTEMPLACIÓN INFUSA

Sor Luisa Maria Rodamilans

                 

 

              


 

          Di a todos mis hijos que vengan a mí, que soy su Padre, el padre de cada uno, el Padre de todos. Y los espero con mis Manos abiertas para curarles, fortalecerles y ponerles en el camino de la salvación, para que un día, el más feliz de vuestra vidas, estéis conmigo para siempre, un siempre que no tendrá fin, felices en el cielo.

          Venid a Mí, arrojad en Mi vuestras ansiedades, vuestras preocupaciones, todo lo que no os hace ser felices hijitos míos. Yo lo tomaré todo sobre Mí, y os sanaré de todas vuestras dolencias, de vuestras angustias, de vuestras preocupaciones.

            Mi Voluntad, mi única Voluntad es que todos os salvéis y lleguéis a este Cielo que os tengo preparado. Os abro mis Manos, mi Hijo y el Espíritu Santo. Con Ellas deseo acariciaros, estrecharos contra mi Corazón, y protegeros de todo mal.

            Venid a Mi hijos y yo os cambiaré ese yugo que lleváis, por otro ligero que no os hará sufrir.

           Venid hijitos míos, os amo con una locura e intensidad que no podéis ni sospechar, pero que un día comprenderéis.

           Soy vuestro Padre, soy vuestro Salvador, soy para vosotros, Amor.

 

 

           “Este libro trata sobre la Contemplación Infusa, que según Sor Luisa María, es el Broche de Oro que cierra la Unión con Dios. Dios quiere dar en estos tiempos tan necesitados de su Misericordia, esta sublime oración a todos los que se la pidan y quieran merecerla”.

            “La contemplación infusa es un don sobrenatural y pasivo, infundido directamente por Dios en el alma, que otorga un conocimiento amoroso e intuitivo de su presencia, marcando el inicio de la vida mística. A diferencia de la oración meditativa, no requiere esfuerzo humano discursivo, sino que el Espíritu Santo mueve al alma a una unión divina.

             A diferencia de la oración meditativa, no requiere esfuerzo humano discursivo, sino que el Espíritu Santo mueve al alma a una unión divina.  

              Es una gracia recibida, no una técnica adquirida por el esfuerzo propio.

              No es un razonamiento intelectual, sino una experiencia directa, amorosa y profunda de la presencia de Dios”.

               La Iniciativa es de Dios: El alma se prepara (a través de una vida de oración y purificación), pero la acción la realiza el Espíritu Santo.

               Inicio de la Vida Mística: Se considera el comienzo de la unión mística, descrito por santos como Teresa de Ávila y Juan de la Cruz.

                Infusa vs. Adquirida: La infusa es un don gratuito (pasivo), mientras que la adquirida implica un esfuerzo humano.

                Purificación: Suele presentarse tras un periodo de intensa vida espiritual o en etapas de «noche oscura», donde el alma se adapta a esta nueva forma de oración.

                 Experiencia: Puede sentirse como una inmersión directa en la realidad divina, o una "luz" que penetra la fe.

                En resumen, es Dios actuando directamente en la interioridad de la persona, llevándola a un amor y conocimiento superiores sin la necesidad de esfuerzos conceptuales”. 

                “Esto es la Contemplación Infusa y esto es lo que Dios quiere dar a sus hijos”. 

                 Accede aquí a los escritor de Sor Luisa María.                

 

 

 

 

 

                

 

 

 


 


 


 


 


 

 


 


 


 


 


 


 


 


 

 

 

 

Para contactar escribe a:   josemaria@immi.es

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